Energía solar

Calderas de bajo consumo

En Soliclima apostamos por el uso inteligente de los recursos energéticos, instalando los sistemas más eficientes para ahorrar energía y reducir las emisiones de CO2 y el conste económico.

Las calderas de bajo consumo que instalamos son de las marcas de más prestigio del norte de Europa, como Wolf o Buderus. Contando con la tecnología más avanzada, consiguen aprovechar al máximo la energía, ahorrando de un 20% a un 40% de combustible.

Tipos de calderas

Calderas de condensación

Funcionan con gas y consiguen rendimientos sobre el PCI alrededor del 109%. Comparándolas con una caldera convencional se consigue hasta un 40% de ahorro.

El secreto de tan alta eficiencia es que consiguen enfriar los humos de salida hasta condensarlos, operación que no puede hacerse con otro tipo de combustible por peligro de corrosión.

El retorno del agua tiene que estar a baja temperatura pero esto no significa que no pueda calentarla a las temperaturas habituales de trabajo.

 

Calderas de baja temperatura

Funcionan con gas-oil y consiguen un rendimiento estacionario cercano al 94%, con lo que se consigue hasta un 20% de ahorro en comparación con una caldera convencional.

El hecho de que sean de baja temperatura no significa que no puedan calentar el agua hasta los 90ºC que son necesarios para un sistema de radiadores.

Son de baja temperatura porque, a diferencia de las convencionales, pueden trabajar calentando el agua a baja temperatura sin perder eficiencia ni tener problemas de corrosión.

Pueden calentar, por ejemplo, agua caliente a 40ºC para uso sanitario o calefacción por suelo radiante en modo estacionario, evitando arrancar y parar constantemente y presentando un muy alto rendimiento.

 


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Calderas de bajo consumo

Calderas de bajo consumo


Las calderas de alto rendimiento (bajo consumo) utilizan las energías fósiles convencionales, como gasóleo o gas natural, para su funcionamiento. Pueden integrarse perfectamente a cualquier sistema de calefacción ya instalado, ocupando el lugar de la antigua caldera.

Su avanzada tecnología permite regular el aporte de calor al caudal de agua solicitado y a la temperatura exterior, adaptándose perfectamente a cada estado y consiguiendo una perfecta combustión. Presentan rendimientos muy elevados, alrededor del 95%.

De esta forma se consigue aprovechar al máximo el calor generado, reduciendo las pérdidas, el consumo de combustible y las emisiones de gases, proporcionando un ahorro energético y económico que oscila entre el 20 y 30%.

Su versatilidad las hace idóneas para ser complementadas con captadores solares térmicos. Así, un sistema de calefacción con una caldera de bajo consumo y captadores solares puede llegar a ahorrar entre un 50 y 60% de energía.

Calderas de condensación

Las calderas de condensación sólo funcionan con gas, y su tecnología consigue aprovechar al máximo el calor de los humos de combustión.

Su diseño compacto y reducido, para minimizar las pérdidas, y mural (de pared) permite ahorrar espacios llegando a eliminar el cuarto de calderas y optimizar la superficie habitable.

Es sabido que en la combustión de un gas se genera vapor de agua. El vapor de agua tiene un alto contenido energético que cede al ser condensado y que puede ser aprovechado.

Los humos de una caldera convencional se expulsan a la atmósfera a 150 – 200 ºC. Si se enfrían hasta la temperatura de condensación, alrededor de 55 ºC, también suponen un aporte de calor. La suma de estas contribuciones supone un 11% del total de la energía que tiene el combustible.

Por esto no es de extrañar que estas calderas consigan rendimientos alrededor del 106%. Esto no significa que se genere más energía de la que lleva el combustible, sino que el rendimiento de las calderas normales está calculado sin tener en cuenta esta energía.

El hecho que los humos salgan a una temperatura inferior a los 55 ºC no significa que este tipo de calderas no puedan dar agua caliente a más temperatura. Este calor sirve para precalentar el agua antes de entrar en contacto con la cámara de combustión.

Conviene mencionar que si se utilizan radiadores se tiene que garantizar que el retorno de agua esté a una temperatura inferior a 50 ºC, para conseguir el completo enfriamiento de los gases y su condensación. Por esta razón, este tipo de calderas se adaptan perfectamente a la calefacción por suelo radiante.
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Somos expertos en ingeniería, instalación y mantenimiento de proyectos basados en energías renovables y ahorro energético, también llamado eficiencia energética. Cubrimos instalaciones de energía solar, suelo radiante, climatización y deshumidificación de piscinas cubiertas o descubiertas, bombas de calor, calderas de alto rendimiento. Nos encargamos de la gestión de subvenciones. Nuestro equipo esta formado por los mejores expertos del sector.