En viviendas rurales o refugios aislados donde no llega la red de distribución eléctrica se tiene que recurrir a un sistema de producción autónomo.
Un sistema fotovoltaico completo, con gran capacidad de acumulación, garantiza un suministro fiable hasta tres días con ausencia de sol, y con una inversión mucho inferior al coste de hacer llegar la red eléctrica al emplazamiento.
Para conseguir un suministro de corriente absolutamente fiable, puede incorporarse al sistema un grupo electrógeno de apoyo. Así se garantiza que, en el caso que los acumuladores se queden sin energía, el sistema pueda seguir suministrando electricidad.
Instalaciones híbridas
Uniendo la energía solar fotovoltaica con la energía eólica se obtiene una producción eléctrica mucho más constante a lo largo del año. Estas dos fuentes de energía se complementan: en las estaciones ventosas hay menos horas de sol y viceversa.
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También puede añadirse al sistema anterior captadores solares que, aprovechando la energía térmica del sol, producen agua caliente. De esta forma se aprovecha cada fuente de energía para su uso más conveniente. Esta combinación es muy aconsejable en los lugares remotos (refugios, cabañas, etc.) donde el consumo energético tiene que reducirse al máximo.
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Bombeo solar
Una aplicación de gran utilidad de la energía solar fotovoltaica es el bombeo de agua en cualquier ubicación. De esta forma puede producirse la energía necesaria para activar una bomba conectada a un sistema de riego o a un depósito que permita utilizar el agua almacenada en períodos de escasez.
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Otras aplicaciones de las instalaciones aisladas:
- Instalaciones de telecomunicación
- Señalización de carreteras
- Alumbrado público
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